Mis heridas son los pecados de la humanidad. Los llevé todos sobre Mi Cuerpo para sanarlos con Mi amor. Me habéis permitido sanar vuestros pecados a través de Mis heridas. Ahora, tu amor, que es uno con el amor de Dios, tiene el poder de curar Mis heridas recibiéndolas, una por una, en tu corazón. De esta manera, sufrirás mucho como uno con el Amor…