Jesús quería que entendiera la inmensidad de cuántas almas van al infierno. Este es un dolor tan extremadamente profundo para Jesús y María.
Él dijo: Ora sin cesar… Acepta todo lo que te doy por la salvación de las almas. Quiero que continúes Mi sufrimiento en la tierra, unida a Mí, por la salvación de las almas. Al ofrecer tu vida por la salvación de otros, Me estás brindando un gran consuelo. Hay muy pocas almas que estén dispuestas a hacer esto por Mí.