La Participación en el Amor Divino Sólo Puede Vivirse en el Silencio y en lo Oculto de Tu Corazón
Fecha: 20 de Noviembre de 2020
Recibe Mi efusión de amor y alegría, pequeña Mía, porque has recibido en tu corazón el misterio del sufrimiento de Dios por la humanidad. Recibir el misterio de Mi sufrimiento por amor es recibir el misterio de quién es Dios. La comunión perfecta del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es amor; el misterio de un amor que lo sacrifica todo por amor; el misterio de un amor que lo sufre todo por amor.
Mi sufrimiento en la tierra fue silencioso y oculto: en el establo de Belén, en el viaje oculto a Egipto, en los años ocultos viviendo en Egipto, en los años ocultos en Nazaret, en Mi sufrimiento oculto durante 40 días en el desierto, en el sufrimiento oculto de Mi Corazón durante Mi vida pública, en Mis sufrimientos ocultos en el Monte de los Olivos, en Mi agonía oculta en el calabozo de la prisión.
El Misterio de la Cruz se revela en Mi Sagrado Corazón. El misterio del sufrimiento de Dios por amor sólo puede encontrarse en Mi Corazón; sólo puede conocerse en la comunión de los corazones tal como se revela en los Dos Corazones: el Corazón de María y el Mío. La participación en el Misterio del Amor Divino sólo puede vivirse en el silencio y en lo oculto de tu corazón, amor en el dolor desconocido para el mundo y sólo conocido por Dios. El misterio de Mi muerte y Resurrección está reservado a aquellos que van a lo profundo de su propio corazón para encontrarse con Mi Corazón.
Referencias
Página 82 en el libro del Silencio en Español |

