Hoy reflexiono sobre las palabras de nuestro Camino p. 140: “VIOLENCIA DEL DOLOR” de San Bernardo. María hizo suyo el dolor de su Hijo y vivió con Él en la Voluntad del Padre. Esta obediencia produjo grandes FRUTOS.
El Señor desea que permanezca más unida a su dolor, pues muchas almas corren peligro de perderse. Isaías 7,9 dice: “Si no creéis no subsistiréis”. La tormenta está aquí y se intensifica, y la mayoría de las almas tienen sus casas construidas sobre arena. Corren peligro de derrumbarse. El amor me mueve a la INTERCESIÓN CONSTANTE con Él ante el trono de Abba.