Llénate de mi alegría al creer que Dios ha hallado gracia en ti y se deleita en ti…
—Señor mío, ¿cómo puedo vivir esta alegría con tanto dolor?
—Porque tus penas están salvando almas… Tus lágrimas unidas a las de María están regando la faz de la tierra con la gracia de Dios. Tus penas, en Mí, engendran nueva vida… Dios Padre derrama gracia sobre la tierra por medio de los dolores de María, que son uno en Mis dolores. Tus dolores, siendo uno con los de la Madre Dolorosa traen nueva vida a la tierra. Encontrarás tu alegría en tu perfecta fe en esta verdad. Cree y continúa salvando almas a través de tus penas.