Sentí que el Señor me pedía que abriera mi Biblia al azar porque Él quería hablar. Fui al Evangelio de San Marcos, a la multiplicación de los panes. Al comenzar a leer, sentí que el Espíritu me detenía en esta frase en particular, Marcos 6,34:
Al desembarcar, vio una gran multitud y se compadeció de ellos porque eran como ovejas sin pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.
—Mi Corazón se llenó de compasión, porque eran como ovejas sin pastor. Pequeña Mía, ha comenzado. La gran y terrible persecución está sobre vosotros. Jerusalén caerá. Mi Iglesia también se derrumbará durante el tiempo de la gran tribulación, y muchos pensarán que está muerta, pero resucitará gloriosa por el poder de Mi Cruz. Mis mártires de amor la purificarán, siendo UNO con Mi preciosa Sangre. Mi compasión se extenderá hasta los confines del mundo a través de Mis víctimas de amor… Cree en todo lo que te digo.